El cáncer de mama avanzado luminal, un reto para los oncólogos

Cáncer de mama

Cáncer de mama

Aproximadamente, el 70% de los tumores de mama que se diagnostican cada año en nuestro país son de tipo luminal con expresión de receptores de estrógenos, el subtipo más frecuente y normalmente con un tratamiento menos agresivo. Éste es uno de los temas que se abordaron durante la reunión Regional ‘Actualización del tratamiento del cáncer de mama avanzado luminal’, organizada por el grupo de investigación en cáncer de mama SOLTI.

Durante el encuentro, se realizó una actualización de las estrategias terapéuticas existentes que incluyen los inhibidores de ciclo celular recientemente aprobados por las agencias de medicamentos, nuevas combinaciones con otras terapias y la importancia de la monitorización de la enfermedad, mediante técnicas no invasivas.

Retrasar la quimioterapia

El tratamiento indicado de entrada para las pacientes con cáncer de mama luminal avanza es la terapia endocrina que retrasa la progresión de la enfermedad. Sin embargo, un porcentaje significativo de las mujeres con este subtipo de cáncer de mama tienen que recibir, posteriormente, quimioterapia.

La llegada de nuevas opciones terapéuticas, como los inhibidores CDK y otras terapias dirigidas, buscan revertir la resistencia a la terapia endocrina y atrasar la administración de quimioterapia lo máximo posible.

El pronóstico en la enfermedad avanzada depende de muchas variables, como se ha puesto de manifiesto en esta reunión de SOLTI, que cuenta con el patrocinio de Pfizer. “Cuando hay enfermedad avanzada, debemos buscar una opción que sea lo más eficaz y segura posible, con los mínimos efectos secundarios para las pacientes”, asegura el Dr. Luis Manso, coordinador de la reunión, miembro del Comité Científico de SOLTI y oncólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Por su parte, la Dra. Laura García Estévez, también coordinadora de la reunión, miembro del Comité Científico de SOLTI y jefa de la Unidad de Mama de HM Centro Integral Oncológico Clara Campal, destaca que había muchas expectativas respecto a la investigación de los inhibidores PI3K, pero “ahora mismo no es posible seleccionar a ningún grupo de pacientes para administrar inhibidores de ciclinas o del PI3K porque no hay biomarcadores”. Este es, de hecho, uno de los principales retos en la actualidad. La investigación traslacional para la identificación de biomarcadores es uno de los objetivos en los estudios LORELEI o CORALLEEN, en los que SOLTI participa o es promotor, respectivamente.


(Fuente: SOLTI)

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*