La depresión es una enfermedad plenamente reconocida y debe tratarse como tal en caso de sufrirla. Su principal problema es la invisibilización, que se esconde detrás de las frases ultrapositivas y los mensajes vacíos que incitan a ser feliz a como dé lugar. Lo primero que hay que dejar claro es que una persona deprimida no lo está porque quiera estarlo, así como una persona con cáncer no decide no tenerlo. Las causas pueden ser muchas: falta de compañía, duelo por la muerte de un ser querido, ausencia materna o paterna… Aunque existen varios niveles de depresión, aquellos que la sufren saben que algunos días es difícil salir de casa y otros es muy fácil conectar y conocer gente en Bilbao, Madrid o Ibiza si es necesario.
La depresión no es solo una tristeza pasajera
Otra de las confusiones que suele haber con la depresión es hacerla ver como una tristeza mucho más profunda, cuando la realidad es que la tristeza no es la mayor demostración de depresión. Una persona que padece esta enfermedad suele sentir con mayor fuerza un sentimiento de apatía, desánimo e incapacidad emocional para disfrutar de las cosas buenas que le ocurren. Es esta condición de falta de voluntad emocional la que los cansa y la que, en los casos más graves, los lleva al suicidio.
No tiene una cura mágica
Esto, inevitablemente, lleva a que las personas deprimidas tengan una vida cotidiana mucho más difícil que una persona sana. Uno de los consejos más comunes es que ante estos estados de ánimo se salga a correr un rato, a ‘despejarse’ mientras se pasea al perro o buscar la compañía de amigos y familiares, pero la verdad es que no es así de fácil. El desánimo del que hablábamos antes impide muchas veces no solo este tipo de actividades de esparcimiento, sino también actividades mucho más básicas como bañarse o cocinar. La depresión no es algo que se cure con los rayos del sol y requiere mucha más atención que aquella que se pueda dar un domingo en un paseo de domingo por la mañana.
No la viven igual los hombres que las mujeres
Socialmente es mucho más aceptado ver a una mujer llorar que ver a un hombre hacerlo. Esta condición patriarcal juega en contra del sexo masculino cuando sufre de depresión, puesto que es más difícil mostrarse triste, desanimado y apático que el sexo opuesto y esto dificulta su diagnóstico. A nivel físico, las mujeres que sufren de esta enfermedad pueden demostrar tristeza mientras que los hombres pueden demostrar agresividad.
Por último, lo más recomendable es que si sientes que alguno de estos síntomas o alguna de estas manifestaciones aplican a tu caso personal, busques ayuda psicológica. Como dijimos al principio, la depresión es una enfermedad que debe ser tratada, y que de no serlo, puede traer consecuencias peligrosas para nuestra integridad física.
