La piel también puede tener gripe: síntomas y soluciones

En época de virus, no solo la nariz y el pecho se resienten, la piel también lo sufre y no tiene miramientos a la hora de demostrártelo. Esto es lo que suele pasar y así puedes resolverlo, según varias expertas en el cuidado de la piel

  • Más grasa y más granitos

Sí, tu piel puede estar más grasa de lo habitual y, acompañado de ese acabado oily, los granitos pueden hacer su aparición estelar. Esto, para que lo sepas, ocurre por tres motivos fundamentales. El primero, “al encontrarnos mal, dedicamos menos atención a la rutina de cuidado y hasta eliminamos pasos de la rutina de limpieza, propiciando que haya más grasa en la piel porque no la retiramos adecuadamente”, considera Raquel González, que es cosmetóloga y creadora de la firma Byoode.

Como segundo aspecto, está la fiebre y sus consecuencias. “Cuando pasamos por temperaturas elevadas, es común sudar. Esa sudoración puede contribuir a la presencia de mayor grasa en la piel y, además, de bacterias que, en exceso, provocan brotes de granitos”, suma Patricia Garín, directora dermocosmética de Boutijour.

Finalmente, el uso excesivo de pañuelos puede llevar a granitos, también. “Al pasar los pañuelos por la piel podemos depositar en ellas bacterias. Además, un uso continuado, debilitará la función barrera, rompiendo la hidratación y haciendo que la piel se intente autorregular produciendo más grasa de la que debe” y se incremente esa sensación de brillos e incrementen los granitos, defiende Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.

  • Piel irritada y dolorida

Además de estas imperfecciones, pueden aparece otras: desde rojeces esporádicas hasta sarpullidos. “Es muy habitual que en procesos infecciosos de este tipo la piel somatice la enfermedad mediante sarpullidos”, plantea la directora dermocosmética de Rosalique, Ana Yuste.

Del mismo modo, pueden aparecer granitos que no son de acné, sino una reacción parecida a la urticaria que se llama “miliaria o sudamina. Ocurre cuando se bloquean las glándulas sudoríparas de la piel y provocan que el sudor no pueda salir, lo que desencadena una proceso inflamatorio con granitos pequeños enrojecidos y produce picor”, nos explica Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.

Finalmente, como decíamos, “el uso de kleenex de manera repetitiva conlleva una irritación por contacto y porque se debilita la función-barrera de la piel”, apostilla desde Omorovicza su directora dermocosmética, Marta Agustí.

  • Mejor higiene

Para poner solución al exceso de grasa y evitar la presencia de granitos, “debemos ser muy conscientes de la limpieza de la piel, realizándola mañana y noche para evitar que las bacterias del sudor y el propio virus hagan de las suyas”, considera Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. Puesto que es un momento en el que la piel está muy alterada, es mejor evitar tratamientos agresivos, “pero una exfoliación suave con polihidroxiácidos, que regeneran la piel sin irritarla, ayudará a seborregular y evitar los procesos infecciosos”, plantea desde Medik8 Estefanía Nieto, donde es directora dermocosmética.

  • Más hidratación

Aparte, es importante mantener los niveles de hidratación de la piel en orden para que ésta no se desequilibre. “La piel demandará texturas ligeras ricas en componentes humectantes, como el ácido hialurónico. Un sérum ligero nos ayudará mucho y evitará la irritación”, explica Patricia Garín, directora dermocosmética de Boutijour.

  • Calma y equilibrio

Finalmente, si la irritación ha invadido tu piel, “evita rascarte o forzar el contacto para no potenciar la rojez. Aplica sellando productos ricos en ingredientes calmantes como la niacinamida o extractos vegetales adaptógenos, provenientes, por ejemplo, de hongos, ideales para reforzar la barrera”, nos dice Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD. “Aportar probióticos ayudará a equilibrar la presencia de bacterias malas con otras buenas y esto frenará los procesos inflamatorios asociados a la presencia de microorganismos negativos en nuestra piel”, concluye la cosmetóloga de Byoode, Raquel González.